martes, 18 de noviembre de 2014

SOBREOFERTA DE ODONTOLOGOS

SOBREOFERTA DE ODONTOLOGOS


Según el ministerio de la protección social para el año 1987 existía una relación de 1 odontólogo por cada 3500 habitantes, equilibrio recomendado por la OMS
 Entre 1932 y 1974 en Colombia solo existían cuatro facultades de odontología; a partir de 1975 y 1983 se incrementó a doce facultades. Para el año 1989 se llegó vertiginosamente a 1 odontólogo por cada 2500 habitantes-
.Entre 1994 y el año 2002 se crearon seis facultades más, para un total de dieciocho facultades.
A partir Del 2004, con 30 programas de odontología nos acercamos peligrosamente a contar con un odontólogo por cada mil habitantes, situación que hace insostenible la práctica privada  y la absorción de este número de egresados en el sector salud y seguridad social. (http://www.bdigital.unal.edu.co/29740/1/28376-101477-1-PB.pdf)
 Para el año 2014 son 20 facultades de odontología con 32 programas académicos.
El panorama anterior indica que desde el año 1989  el ministerio de educación y salud sabían que se estaba produciendo una sobreoferta de profesionales en odontología, ignoraron la situación,  la maquinaria para la legalización de nuevas facultades sigue  operando, arrastrando a los odontólogos a la pauperización económica, ante la mirada impávida de individuos y colectivos que asumen las consecuencias, sin entender que el “statu  quo” es el resultado de la  indiferencia y el silencio de un gremio que apenas existe en el papel
En los dos últimos decenios la oferta de pregrados en odontología  no responde a las necesidades de la población, ni al fortalecimiento del sistema de salud, solo obedece a La dinámica de acumulación de capital, en donde “las corporaciones y/o fundaciones privadas sin ánimo de lucro “son amos y señores ante la ausencia de veedores que por lógica, debería ser el  gremio odontológico.
La situación actual solo beneficia a la universidad privada,  llenando sus arcas con la masificación de profesionales, arruinando la vida del nuevo odontólogo, la de su núcleo familiar y la de una sociedad que sufre las consecuencias  de un ejercicio profesional que atenta contra la dignidad del odontólogo y se degrada cada día más en la lucha de la supervivencia.
Las alternativas para intervenir la situación son variadas y requieren de un gran compromiso de los diferentes actores pero la de mayor relevancia es la regulación del número de programas, facultades y cupos para la formación de odontólogos en el país; esta alternativa debe ir acompañada de estrategias financieras y técnicas que permitan ajustar la oferta educativa a las nuevas realidades de la profesión.
 La recertificación obligatoria y la cancelación de licencias profesionales afectan  a los egresados, y no contribuye a resolver la problemática, se pretende solucionar la sobreoferta profesional en la individualidad y no en  número de facultades y de  cupos ofrecidos
Esta problemática es el común denominador para las demás profesiones y ocupaciones del sector salud: su control requiere un especial compromiso regulatorio de los ministerios de Educación y de la Protección Social.
La asociación colombiana de facultades de odontología, ACFO, recomienda políticas sobre, la dinámica de la enseñanza de la odontología, pero es difícil creer que  ACFO con un 90% de representación de la universidad privada sea talanquera para las instituciones “sin ánimo de lucro”
La universidad pública no cumple el protagonismo de veedor que le corresponde en la formación del recurso humano  el país necesita. No sienta paradigmas que sirva de brújula a las generaciones presentes y venideras que creen en el  ejercicio de la odontología como filosofía de servicio en la construcción de un mejor país.
Anexo documentación que  valida lo expresado, con el ánimo de hacer visible  la actual problemática que no solo frustra las actuales generaciones de jóvenes, también proscribe la educación superior como mecanismo equilibrarte en la movilidad social.

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